Estado del arte de los wearables

Hardware crowdfunding venture Hay tecnologías que se pasan lustros anunciando que están a la vuelta de la esquina. Internet de las cosas o la realidad aumentada son un par de ejemplos. El último hype es el de los wearables. Y esos no son sólo un anuncio, muchos ya están aquí. No sólo Gartner lo situa en el pico de expectativas sino que un porcentaje significativo del crowdfunding de hardware se destina a wearables y esto es lo que me parece más significativo, además del dinero de los VCs invertidos en wearables, la gente está dispuesta a pagar anticipadamente para que fabriquen algún complemento tecnológico de vestir que no todavía existe.

Gartner's 2014 Hype Cycle for Emerging Technologies Maps the Journey to Digital Business

La primera empresa española a la que vi presentar un tecnología wearable fue Innovalley en el Innovate!2010. Pero han ido apareciendo decenas de start ups tanto de productos como nestwork, weon, nuubo o GOW, como consultoras especializadas estilo Zerintia.

Los wearables no son para nada nuevos. La primera empresa que dió la campanada con ellos fue Casio con sus relojes agenda-calculadora a mediados de los 80. Y la siguiente vez fué cuando Apple lanzó iPod en 2001.

La dificultad en la creación de wearables no es sólo técnica, por las cámaras, las baterías y los protocolos de alto consumo energético como WiFi principalmente, sino que también la dificultad estriba en gran parte en encontrar un uso social al dispositivo. Ni el mismo Google sabe qué hacer con sus Glasses. En Beta y con PVP de 1.000€ es tanto como si no las hubiesen lanzado al mercado a pesar de la creciente comunidad de desarrolladores ansiosos de hacer algo para un nuevo gadget.

What's a smartwatch forLas primeras aplicaciones tienden a concentrarse alrededor de sensores para hacer deporte, sistemas de alarma de salud, dispositivos de seguridad o para controlar adicciones. La mitad de los propietarios de un smartphone responden en una encuesta que creen que un smartwatch es para hacer deporte.
De modo que el primer nuevo uso está consistiendo en mejorar los sensores de nuestro propio cuerpo. La idea no es para nada mala. A fin de cuentas nuestros sensores corporales son imprecisos. Hubo que inventar la etiqueta de fecha de consumo preferente porque oler los alimentos antes de consumirlos al parecer no es suficiente garantía de salubridad. Todos los deportistas profesionales monitorizan su ritmo cardíaco y ni siquiera somos capaces de percatarnos de cuándo está a punto de darnos un ataque al corazón. Microsoft ha estado trabajando en un sujetador que avisa cuando estás estresada y comiendo demasiado.
Todas estas aplicaciones difícilmente saldrán de los mercados de nicho porque la gran masa de la población, en general, no es adicta a la monitorización.
Es mucho más probable que el siguiente bombazo en consumo masivo aparezca nuevamente en los dispositivos de estimulación visual basados en virtual retinal display o lentillas.

Lo más llamativo son los productos a caballo entre la realidad aumentada y las prendas de vestir, pero en paralelo a la aparición de estos gadgets multimedia saldrán al mercado innovaciones como mejores chalecos anticorte de polietileno, ropa autolavable con dióxido de titanio, plata y yodo o ropa en spray.

Wearables

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