¡Para la crisis! crea una empresa (y verás…)

¡Para la crisis! crea una empresaLa imagen es de una campaña actual de la red de viveros de empresas de madridEmprende y AJE Madrid. Si bien me parece estupendo y aplaudo que existan campañas públicas y privadas de fomento a la creación de empresas, yo en serio no le recomiendo a nadie que cree una empresa con el propósito de parar la crisis, la crisis personal, se entiende, porque la crisis externa mayormente puede traerle a uno al pairo si vive en un microclima de bonanza económica. Sé que algunas personas no estarán de acuerdo en que la creación de (micro)empresas no es la solución al desempleo, y creo que ni siquiera es algo sensato, por ello voy a intentar exponer razonadamente mis motivos.

Para empezar, como explica Fernando Trias de Bes en su Libro negro del emprendedor, existe una diferencia entre tener un negocio y tener una empresa. Lo que en realidad desea una persona desempleada es tener un negocio, no una empresa. Es más, las empresas amenudo no sólo no crean valor para los negocios sino que lo destruyen debido a las cargas burocráticas, fiscales y de infraestructura que acarrean.
En segundo lugar una empresa existe para atender a un mercado. Si no hay mercado no hay empresa. Cuando una persona no encuentra trabajo en un determinado sector de actividad es porque no existe capacidad de contratación en dicho sector, y, si no hay dinero para contratar, normalmente tampoco hay dinero para subcontratar por la via mercantil. El momento propicio para crear una empresa es cuando a uno le sobran las ofertas de trabajo por cuenta ajena, que es, precisamente cuando menos gente se plantea hacerlo. Si tienes 10 ofertas de trabajo al mes no necesitas una nómina, ya que puedes subastar tu trabajo por mayor precio cada mes al mejor postor.
En tercer lugar, ser empresario es una profesión en si misma la cual no se puede aprender de la noche a la mañana, e intentar hacerlo sobre la marcha precisamente cuando las condiciones son más duras puede ser definitivamente una mala idea. Quien es dueño de un despacho legal o de una consultora tecnológica no te dice de si mismo “yo soy abogado” o “yo soy teleco” te dice “yo soy empresario” que es una profesión diferente de las dos primeras. Cuando uno crea una empresa se hace responsable no sólo de darse trabajo a si mismo, sino también de dar trabajo a terceras personas, y, si ya estaba siendo difícil encontrar trabajo para uno ¿qué clase de razonamiento nos lleva a pensar que será más fácil encontrar trabajo para dos o más? Una empresa fundada por una persona sin vocación de empresario sólo sobrevivirá hasta que a esa persona le surja una nueva oportunidad de empleo por cuenta ajena suficientemente atractiva. Esto es porque (a menos que la situación económica personal sea realmente desesperada) el stress que genera una empresa es aún mayor que el stress que genera estar desempleado.
En cuarto lugar, aunque haya más facilidades burocráticas y logísticas (sobran oficinas por todas partes) para la creación de empresas, el crédito bancario sigue siendo extremadamente difícil de conseguir. Para una PyME la caja es como el oxígeno, si te quedas sin caja líquida mueres en poco tiempo. Y, por ahora, la moda de pagos a 90-180 dias sigue siendo lo habitual (si cobras) e igualmente continúa incrementándose la presión fiscal y los gastos fijos.
Oficina de Empleo y EmprendedoresPor último existe una cuestión de fondo social. Como ya he escrito con anterioridad, una de las consecuencias de esta crisis es que el mercado de trabajo dejará de existir tal y como lo conocemos. Se acabaron las 14 pagas a fin de mes con 1 mes de vacaciones 45 dias por año de indemnización por despido improcedente y 18 meses de prestación por desempleo. A partir de ahora 10 pagas (el mes de vacaciones y los moscosos no se cobran) de cobrar a fin de mes nada, a 90 dias fecha factura, cero dias de indemnización por cese súbito de contrato y cero meses de prestación por desempleo si quiebras o te hartas de comer yuca.
En conclusión, mi opinión es que agotar los últimos cartuchos de los ahorros montando una empresa para autoemplearse, es como gastar lo últimos tres euros jugando a la desesperada a la lotería. Para la administración la ventaja de que se creen microPyMEs es evidente: el administrador de una empresa debe ser forzosamente autónomo y, por consiguiente, no cuenta como desempleado en las estadísticas de INEM.

Continuación: Qué hacer cuando no se encuentra empleo

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