Cómo atribuimos veracidad a la información que recibimos

Vivimos permanentemente infoxicados. Incluso aunque no queramos, recibimos a diario tal volumen de información que a duras penas ni siquiera podemos prestar atención a una fracción minúscula de ella.

Para gestionar este caudal de la vida en streaming el cerebro emplea algunos atajos de los cuales a menudo no somos conscientes pero que influyen enormemente en la opinión que nos formamos sobre las cosas.

En este post repaso 13 sesgos cognitivos bien conocidos en psicología que nos dificultan entender y valorar adecuadamente la información que recibimos a diario.

1. Creer es ver

En su artículo How Mental Systems Believe Daniel T. Gilbert argumenta en favor de la tesis de Spinoza afirmando que para poder comprender una idea primero debemos creer en ella. Cuando nos encontramos con una proposición inmediatamente intentamos creerla. El proceso de creer se desarrolla buscando indicios que soporten la veracidad. La cantidad y calidad de los indicios no es relevante. Lo importante es la coherencia interna de la historia. En el momento en que la historia se vuelve incoherente dejamos de creer en ella, pero no antes. Los experimentos indican también que las personas exhaustas y desesperadas tienden a creer cualquier cosa que se les diga por increíble que sea.

2. Efecto Halo

Efecto Halo es un término acuñado por Edward L. Thorndike quien demostró epíricamente que existe un sesgo cognitivo por el cual la percepción de un rasgo particular es influenciada por la percepción de rasgos anteriores en una secuencia de interpretaciones. Traducido al lenguaje coloquial esto significa que la primera impresión que nos llevamos de una persona condiciona las opiniones posteriores que nos formamos de ella. Como la primera impresión es la del atributo más notorio, este atributo eclipsa la percepción de los demás. Más genéricamente, el Efecto Halo causa que el orden en que aprehendemos los diferentes aspectos de una idea condiciona nuestra evaluación final sobre la misma.

3. Alineación Ideológica

En su best-seller The Wisdom of Crowds James Surowiecki presenta una serie de experimentos destinados a medir la capacidad de los grupos de individuos para evaluar situaciones y tomar decisiones. Una de las pruebas consiste en estimar cuántas canicas hay en un tarro tarea en la cual los humanos son especialmente inexactos individualmente pero muchísimo mejores cuando se toma la media de estimaciones de múltiples individuos. Lo relevante de este experimento para el tema que nos ocupa es que el conocimiento de lo que han estimado previamente otros individuos altera las estimaciones individuales posteriores reduciendo en la práctica el tamaño de la muestra y deteriorando la calidad de los resultados. Similarmente a cómo sucede con el Efecto Halo, los primeros en verter opiniones sobre un tema cualquiera llevan ventaja a la hora de persuadir a los demás sobre la veracidad de sus ideas.

4. Atribución de Credibilidad (Framing Effect)

Al hilo del Efecto Halo, otra herramienta que el cerebro utiliza para hacer juicios rápidos es la atribución de credibilidad en función de la fuente. La credibilidad se gana y depende principalmente de cuatro factores: la relación con la persona, su currículum, su transparencia y su carácter. Esto hace la credibilidad algo terriblemente esquivo. Los padres tienden a creer cualquier cosa que les dicen sus hijos. Los inexpertos tienden a creer cualquier cosa que afirma un presunto gurú (que a la postre no lo es tanto). La transparencia se presupone. Y la asociación subjetiva entre el carácter y la credibilidad real es espuria.

5. Métricas Relativas (Contrast Effect)

El cerebro es mayormente incapaz de trabajar con medidas absolutas. No se puede conseguir que una persona entienda la magnitud de una situación a menos que pueda relacionarla con otra y esta segunda, a su vez, con una tercera más simple que implique no tener que contar hasta más de diez.

Con respecto a las métricas relativas son especialmente importantes las anclas (anchors) y el efecto anclaje (anchoring effect) un fenómeno bien estudiado y conocido en psicología por el cual la primera cifra que se recibe como estimación del valor de una variable desconocida influye en todas las estimaciones posteriores. Para comprar algo primero pedimos un precio, luego el resto de los precios nos parecen caros o baratos en función del primero. Si el primer precio era elevado entonces el producto nos parecerá una buena opción de compra cuando recibamos otros más bajos. Pero si el primer precio era bajo entonces todos los demás nos parecerán caros.

6. Fobia a la Ambigüedad

Se trata de un efecto descrito por primera vez por Daniel Ellsberg. Ante dos o más opciones la gente en general preferirá aquella sobre la que disponga de más información aunque sea realmente menos probable que otras.

7. Sensibilidad Sensorial

Cada persona tiene un patrón diferente de sensibilidad sensorial. Según el género, a los hombres, en general, es mejor mostrarles algo con un dibujo mientras que con las mujeres es más eficaz decírselo con palabras. La tendencia es hacia el predominio de la imagen y la infografía sobre el texto porque el ojo es una máquina extraordinariamente eficaz de detección de patrones y relaciones.

8. Heurística Substitutiva

La heurística substitutiva es una idea procedente del libro Cómo plantear y resolver problemas de George Pólya. Si no podemos responder a una pregunta directamente entonces buscamos otra pregunta más sencilla que sí podamos responder y que esté relacionada con la primera. El ejemplo más fácil es cómo se forma la intención de voto. Los ciudadanos no piensan razonadamente por qué deberían (o no) votar a un determinado candidato. Lo que hacen es formularse preguntas más concretas ¿subirá los impuestos? ¿recortará las libertades civiles? Luego de forma constructiva se elabora una respuesta holística a la pregunta original en base a respuestas parciales. El inverso de este mecanismo es probablemente la técnica de persuasión manipuladora más abusada por los políticos haciendo múltiples promesas sobre cosas que aisladamente no son cruciales pero que la gente suma para decantarse por un partido u otro.

9. Preprocesamiento emocional

Todas las personas sienten antes de pensar. Esto es debido a que la parte del cerebro que procesa las emociones es más simple y primitiva que el neocórtex y, por consiguiente, funciona a mayor velocidad. A esto yo lo llamo el efecto «susto en el cine»: sabes que el monstruo va a salir, oyes los acordes tenebrosos, sabes que el monstruo es de mentira, y, aún así, pegas un brinco de la butaca al techo cuando finalmente aparece porque la parte racional de tu cerebro tarda más tiempo en enterarse de lo que está pasando que la parte emocional. Esto no sería muy relevante si en todos los casos las emociones sólo precediesen al raciocinio en pocos milisegundos como sucede en el cine. Pero la emoción puede bloquear el juicio crítico durante mucho tiempo y de formas insospechadas. Un ejemplo de mood-congruent memory bias lo expone Daniel Kahneman con las siguientes preguntas:

“¿Cúan feliz eres estos días?”
“¿Cúantas citas románticas tuviste el último mes?”

Según un estudio, no existe correlación entre las respuestas a ambas preguntas. Pero si se formulan en orden inverso:

“¿Cúantas citas románticas tuviste el último mes?”
“¿Cúan feliz eres estos días?”

Entonces ¡sí existe una fuerte corrrelación! La explicación es que el estado emocional que induce la primera pregunta condiciona la respuesta a la segunda. La consecuencia es que el órden en el que se emite la información influye en la evaluación final de la misma. Esto es bien sabido por los expertos en comunicación y es por lo cual se recomienda empezar siempre cualquier discurso por su parte amistosa y positiva.

10. La falacia de la conjunción

La falacia de la conjunción es otro hallazgo de Tversky y Kanheman. El experimento original es como sigue:

Linda es una mujer soltera de 31 años, locuaz y brillante. Se licenció en filosofía. Como estudiante mostró un gran interés por las causas de discriminación y justicia social. También participó en manifestaciones anti-nucleares.

¿Qué es más probable?

a) Linda es una cajera en un banco.
b) Linda es una cajera feminista de un banco.

Los estudios de Tversky y Kanheman muestran que la mayoría de la gente elige la opción b) aunque es estadísticamente menos probable que la a).

La consecuencia de este sesgo cognitivo es que se puede aumentar la percepción de veracidad de una historia añadiéndole detalles que la hagan más coherente internamente aunque dichos detalles reduzcan, de hecho, la probabilidad real de que la historia sea cierta.

11. La ilusión del cluster

Los experimentos de psicología muestran que para estimar la frecuencia de un suceso las personas tratan de recordar ocurrencias recientes. Si les resulta fácil recordarlas entonces atribuyen una alta frecuencia al suceso. Esto influye de dos maneras: 1ª) las personsa tienden a desdeñar la relevancia estadística de aquello que no sucede en su entorno próximo, y 2ª) es posible crear una sensación de frecuencia elevada repitiendo machaconamente noticias similares aunque el porcentaje real de casos en los que se produce el suceso sea bajo.

12. Estereotipos

El término estereotipo fue utilizado por primera vez en el contexto de la psicología moderna por Walter Lippmann en su libro Public Opinion publicado en 1922. El estereotipo es la creencia de que una persona será de una determinada manera o se comportará de una determinada forma porque presuntamente pertenece a una clase social.

13. Ilusión de familiaridad

Este efecto lo definieron por primera vez Hasher, Goldstein, y Toppino en 1977. Las personas tienden a tomar por ciertas las afirmaciones que han escuchado con anterioridad incluso si no se acuerdan conscientemente de cuándo ni dónde las han escuchado. Este efecto es especialmente pernicioso cuando se combina con la amnesia infantil (la incapacidad de preservar recuerdos de la infancia especialmente antes de los cuatro años). El mayor peligro es que los niños no se acuerdan de cómo han aprendido algo y, por consiguiente, les resulta extraordinariamente complicado desaprenderlo debido al conservadurismo bayesiano descrito por Ward Edwards en 1968.

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