El estado del arte de la tecnología de impresión 3D

Hace un par de semanas José Mª Huch se hacía eco en GurusBlog de que el proveedor de impresoras 3D ExOne debutó en Nasdaq con una revalorización de 66% en poco más de un día a pesar de que había vendido sólo 13 impresoras en 2012. Y no es la única, 3D Systems ha subido de 19$ por acción a 66$ desde su debut en julio de 2011, Proto Labs de $24 a $41 desde febrero de 2012 y Stratasys de 32$ a 82$ desde diciembre de 2012 animada por su fusión con Objet en abril de 2012 (ambas Stratasys y Objet tienen a Elan Jaglom entre sus inversores principales). Para insuflar más aire en la burbuja Obama mencionó la impresión 3D durante su discurso sobre el estado de la Unión. No faltan para nada las voces de quienes claman que se trata de una burbuja total de alto riesgo. Los grandes inversores del área de la bahía parece que aún estén observando cómo evoluciona la tecnología 3D. En ExOne el inversor principal es Steven Kent Rockwell quien también es el CEO. Aunque las rondas de inversión no son pequeñas. Proto Labs recibió 15 millones de dólares de Private Capital Management Minneapolis y otros en primera ronda y 52 más de North Bridge Growth Equity en 2008.

Mi opinión personal es que nos encontramos ante una tecnología que ha llegado para quedarse, en una empresa en la que participé ya se usaban impresoras 3D en el año 2008 para fabricar y vender maquetas de edificios. Hay nichos actualmente muy claros:

• Para la fabricación rápida de prototipos 3D de objetos.
• Para reducir el stock de piezas poco comunes en los almacenes.
• Para no tener que pedir el envío una pieza que se necesita rápidamente.
• Para producir piezas que requieran customización siempre, como prótesis.
• Para vender objetos con tan poca demanda que no compensa hacer un lote previo de unidades.

Pero la plena madurez de la impresión 3D puede estar aún a años de distancia pues todavía presenta importantes limitaciones:

Monomaterial: Se puede imprimir con termoplásticos, resina líquida, pasta cerámica, yeso, aleaciones autécticas, aleaciones de titanio. Pero la impresora sólo puede producir piezas formadas por un único de estos materiales.

Lista limitada de materiales: A pesar del incremento de la oferta, todavía faltan materiales muy comunes como madera, vidrio o aluminio.

Resolución y propiedades físicas de la pieza: La mayoría de la impresoras 3D sólo pueden producir piezas aptas para prototipado, no para su uso como componentes porque no reunen las propiedades físicas necesarias. Además, las impresoras 3D imprimen típicamente con una resolución de 0,1mm lo cual da a la pieza un aspecto rugoso, como si estuvise sin terminar, aunque existen máquinas capaces de imprimir en 0,016mm (la resolución de una impresora láser) o de pulir la superficie resultante por substracción para darle un aspecto terso.

Monocromo: La mayoría de las impresoras 3D sólo pueden imprimir piezas de un solo color. Algunas pueden imprimir mezclando polímeros de diferentes colores y algunos modelos de ZCorp usando tinta para colorear las partes durante el proceso.

Lentitud: Según su tamaño, imprimir una pieza puede llevar horas o incluso dias. Lo cual hace la tecnología inviable para producir muchas piezas iguales en poco tiempo.

Coste: Un modelo básico de impresora puede costar alrededor de 5.000$ aunque para una máquina de uso intensivo serían más bien mínimo 50.000$

Ausencia de software adecuado: Lo sistemas CAD actuales no están pensados para diseñar con facilidad piezas impresas 3D. Además, el software se comunica con la impresora a través del formato STL que aproxima la forma de la pieza usando caras triangulares.

Yo apostaría a que empezarán a florecer nichos, algunos de ellos bastante rentables, de impresión 3D. Algunos sorprendentes como la impresión de armas, de llaves maestras o de huesos. Pero al gran público le importarán poco las tecnologías 3D a corto plazo. En los hogares yo lo veo, si acaso, como el modelo de los centros de impresión tradionales en los cuales llevas un diseño en 3D y ellos te lo imprimen de un dia para otro. Y, todavía ni aún así porque tendría que haber buenas bases de datos de donde descargar diseños lo cual lleva al problema de gestionar la propiedad intelectual de los mismos.

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