El Camino y la práctica

“Un joven para conseguir ser el mejor arquero del mundo, quiso cazar la luna. Noche tras noche, sin descanso, lanzó sus flechas hacia el astro. Su familia y amigos, comenzaron a burlarse de él. Inmutable, sin faltar ni una sola vez a su cita, siguió lanzando sus flechas. Nunca cazó la luna, pero se convirtió en el mejor arquero del mundo”. (Jodorowsky)

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