¿Sufrirá todo el mundo en 10 años trastorno de déficit de atención?

Brillante como en muchas otras ocasiones el resumen de Nicholas Carr en Wired de su nuevo libro The Shallows: What the Internet Is Doing to Our Brains.
Dice que Internet estimula una mayor actividad cerebral y que debido a su neuroplasticidad nuestro cerebro se está adaptando a prestar menos atención profunda a las cosas y está aprendiendo a saltar de una idea a otra en rápida sucesión siguiendo hiperenlaces y sin detenerse mucho tiempo en ninguna.
El artículo avisa sobre el peligro de perder la capacidad de reflexionar profundamente sobre las cosas. Yo creo que efectivamente tal efecto es cierto, yo sería incapaz de repetir mis estudios superiores. A estas alturas de mi vida no podría prestar suficiente atención a una única materia durante un semestre completo durante el tiempo necesario para preparar un exámen. Pero no creo que por ello sea ahora más tonto que antes, simplemente mi forma de procesar la información ha cambiado, y la evolución en buena.
Además, el efecto se puede contrarrestar. Cualquier buen profesor de matemáticas sabe que para enseñar bien no es suficiente con explicar la teoría. Es necesario que los alumnos hagan los ejercicios. Los ejercicios obligan a los alumnos a prestar un grado extra de atención a la teoría y a practicar en cómo usar las herramientas que ésta proporciona. En Internet pasa un poco lo mismo, puede que haya una etapa de scaneo rápido de información, pero ello no implica que la fase analítico/sintética se haya perdido. Un blog es un simple ejemplo de ello: el blogger scanea previamente la red quizá en 10 ó 20 fuentes hiperenlazadas y luego se detiene para reflexionar y sacar conclusiones.
Si Internet está reconfigurando nuestros cerebros, bienvenido sea el cambio, mejor eso antes que quedarnos otra vez anclados durante milenios en las mismas ideas y estilo de pensamiento.
Artículo relacionado:
Does the Internet Make You Dumber? (Nicholas Carr)
Does the Internet Make You Smarter? (Clay Shirky)

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