Tratando de copiar los malos precedentes con el P2P en Francia

La FFII publica una nota titulada ¿Podrá soportar España 4.000.000 de bajas de clientes de banda ancha? refiriéndose a la noticia de que SGAE y REDTEL ultiman un acuerdo contra el P2P, acuerdo que otras fuentes de la industria de telecomunicaciones califican de simple diálogo.
El acuerdo pretende ser una réplica del modelo frances que ralentiza y desconecta la conexión y que ya se rechazó en el Parlamento Europeo el 3 de septiembre de 2008 en la sesion de debate sobre las llamadas enmiendas torpedo en la cual la eurodiputada Francisca Pleguezuelos dijo: “No es el sitio de tratar las enmiendas de Harbour. Al final los consumidores van a perder su anonimato. Va contra la directiva de comercio electrónico (artículo 12). No podemos hacer en la red lo que no hacemos en otras comunicaciones. Pido a Harbour que retire las enmiendas.”
El asunto ha sensibilizado tanto a los internautas que hasta ha salido una campaña viral pidiendo la dimisión del ministro de cultura César Antonio Molina.
Tres cosas en mi opinión al respecto:
1ª) Que exista un precedente en Francia no significa que sea un buen precedente. De hecho una de las ventajas de ir un poco por detrás de los demás como pais, es que en España tenemos amenudo la oportunidad de aprender en camisa ajena. Como cuando los franceses sacaron la jornada laboral de 35 horas ¿alguién lo recuerda? Fue tan económicamente desastroso que ni los sindicatos volvieron a plantear el tema en España.
2ª) No me puedo creer que Telefónica, Vodafone, Orange y ONO vayan a llegar a un acuerdo de buena gana sobre la regulación del P2P. ¿Quién les pagará los clientes que pierdan por la ralentización y corte del servicio? ¿Quién pagará los costes de las auditorías e informes de tráfico? ¿Quién controlará que no se esté violando el derecho a la privacidad en el proceso de auditar todo ese tráfico?
3ª) Los políticos no saben con quién se la están jugando. Por mucho lobby y cabildeo que haga la SGAE, los internautas que apoyan el P2P son uno de los grupos activistas más peligrosos. Son un grupo hiperconectado y tecnificado, donde cualquier noticia se difunde como la pólvora, tienen una gran capacidad para influir en la opinión pública y están muy cabreados, lo bastante como para pedir la cabeza del ministro de cultura en un pica sólo por plantear el tema de ilegalizar el intercambio de archivos vía P2P.
Los usuarios del P2P son yonkis de los megas. Si las telcos les cierran el grifo, se montarán redes WiMax, o lo que sea, legales o no, independientes de las telcos para que la compartición continue fluyendo. Por Dios ¿nunca van a aprender que por mucho que les gustara hacerlo, no es posible poner puertas al campo?.
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Actualización:
Javier Cuchí cuenta que en 24 horas el manifiesto de la FFII ha aparecido reproducido en 4.300 bitácoras.
Enrique Dans dice que ha sido un globo sonda de Telefónica.
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