Innova o revienta

Cuenta el chiste, que la maestra de Jaimito le pidió a el y sus compañeros que en la tarde, a la salida de la escuela, hiciesen una buena obra. A la mañana siguiente, la maestra preguntó a los alumnos por su buena obra. Primero fue Pedrito quien dijo “ayer ayudé a cruzar la calle a una viejecita”, luego Luisito quien dijo “ayer ayudé a cruzar la calle a una viejecita”, finalmente Jaimito quien dijo “ayer ayudé a cruzar la calle a una viejecita”. La maestra, intrigada, dijo “está bien, pero ¿porqué haceis todos la misma buena obra?” Jaimito, el más avispado, le dió la respuesta “señorita, es que la vieja no quería cruzar y hemos tenido que empujarla”.
Algo por el estilo le pasa a la innovación en España, que no quiere cruzar y hay que empujarla.
Michael Porter, dice que cuando todas las empresas compiten por ser excelentes (a fin de cuentas quién no quiere ser excelente), la carrera por la excelencia se vuelve imposible de ganar.
La moraleja de la historia, y lo que me inquieta, es que si nos ponemos todos a aplicar las misma políticas y a innovar sobre lo mismo podemos acabar en una especie de carrera armamentística donde lo importante no es realmente la guerra sino quién acumula más cabezas nucleares.
La solución es el establecimiento de líneas temáticas estratégicas y bien definidas para la innovación. Especialización en áreas concretas de innovación.
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