Forma de las ayudas públicas a la I+D

Hace ya casi un mes Juan Freire publicaba un post contra Quaero, el buscador franco-alemán en proyecto, con una serie de argumentos muy sólidos :

EE.UU. Europa
Los emprendedores han tomado la iniciativa. Proyecto gubernamental reactivo y tardío.
Los proyectos no le cuestan ni un dólar al contribuyente. Los proyectos se basan en la financiación pública y en la participación de dinosaurios empresariales escasamente competitivos que sobreviven gracias a los oligopolios que les otroga el mismo gobierno.
Los proyectos han creado nuevos producos y servicios generando nuevos mercados y usuarios. Los proyectos replicarán productos ya existentes y que, en muchos casos, los usuarios no demandan ni, seguramente, utilizarán.
Los proyectos son realidades que han cambiado la sociedad y el mundo empresarial. Los proyectos europeos son en la mayoría de los casos “humo” (eso si, anunciados a bombo y platillo por autoridades políticas).
Los proyectos son abiertos e incentivan la participación de cualquier persona independientemente de su origen. Los proyectos europeos buscan el carácter diferencial, crear herramientas y servicios excluyentes que sirvan a los “intereses europeos” y permitan conservar nuestras “señas de identidad”.

Hace unos pocos días, Nicholas Carr se sumaba a las críticas en su post The unamerican search engine comentando el artículo en The Economist Attack of the Eurogoogle.
Según Carr, Quaero pretende “ser un esfuerzo gubernamental para producir algo capaz de luchar de forma eficaz contra el tecno-capitalismo de libre mercado”.
A las voces críticas se une también Loïc Le Meur, quien expone 10 razones por las cuales Quaero es un proyecto fracasado desde su propia concepción.
Cuando se empieza a hacer un proyecto anteponiendo la política al mercado y a las consideraciones técnicas, el fracaso está asegurado. Quaero pretende ir mucho más hallá de los buscadores actuales con técnicas como minería de imágenes y reconocimiento de voz. Y es esta misma dispersión en muchas cosas tecnológicamente complejas y la falta de foco en un servicio fácil y útil lo que lo hará salir tarde y seriamente mermado en funcionalidades respecto de los plazos anunciados.
En posts anteriores he sido crítico con noXtrum por su poca innovación. Pero el busador de TPI al menos tiene dos objetivos muy claros: 1º) buscar mejor que Google en español, y 2º) integrar la información de Páginas Amarillas con un crawler genérico de contenidos. Y, además, subsiste con sus ingresos por publicidad. En definitiva, es un servicio útil y que no cuesta un duro. Con un poco de suerte a lo mejor hasta algún día consiguen venderle una versión en catalán a la Genralitat para el siempre loable propósito de defender la cultura catalana frente a agresiones externas.
Tras todo este análisis quiero llegar a una petición :
Señores gobernantes: dejen de dar subvenciones tecnológicas y, en cambio, conviértanse en clientes de productos innovadores.
Esto es por los siguientes motivos :
1º) En una subvención se paga entre el 25% y el 50% de los gastos de un proyecto. Pero en una compra se financia el 100% de los gastos del proveedor. Para una empresa es mucho más lucrativo tener un cliente que tener una subvención.
2º) En muchas subvenciones no hay que conseguir resultados claros. Basta con hacer un informe pre-competitivo o un estudio de viabilidad, pero nunca sale nada al mercado. Sin embargo, al comprar un producto con el fin de usarlo se fuerza al proveedor a fabricarlo realmente y a dejarlo en un estado en el que sea verdaderamente operativo.
3º) Las subvenciones obligan a los receptores a emplear mucho tiempo en contabilidad analítica de I+D. Está bien aprender contabilidad analítica de I+D pero ese tiempo podrían aprovecharlo mejor en la gestión práctica de un proyecto real.
4º) La credibilidad que proporciona una referencia comercial en la administración pública es mucho mayor que la que proporciona una subvención.
5º) Las subvenciones tienden a hacer que las empresas echen grasas y se preocupen más de la siguiente subvención que de sus clientes. Las compras, en cambio, dinamizan a las empresas y las fuerzan a volverse competitivas.
Artículos relacionados:
El papel de lo público en la innovación (Juan Freire)
Las Empresas proponen nuevas fórmulas para ampliar las ayudas por I+D (Bernardo Díaz)
Actualizaciones:
Alemania abandona el buscador europeo Quaero (El País)
Germany bows out of European ‘Google killer’ (Estelle Dumout and Jo Best, c|net)

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